El Club Knut

El Club Knut... Un anacronismo. El vestigio de un mundo desaparecido en el pozo de las transformaciones sociales. Una isla perdida en el espacio-tiempo de la Historia.


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Empezamos con los personajes


A lo largo de la andadura de este blog iremos reseñando el carácter de algunos de los personajes más peculiares que pueblan este Club, no pocas veces complejo en extremo, y en otros casos completamente plano, pero siempre llamativo. Para ello utilizaremos algunos breves pasajes de los relatos en que se les pone en escena.

Empezaremos con uno de los casos más sencillos de exponer:
«James Algernon Corstorphine, noveno conde de Owndevizes, guapo, inteligente y rico es, además, uno de los socios que más lustre y cosmopolitismo confieren a nuestro Club. Recaló en la ciudad in illo tempore al tomar posesión de una de esas representaciones consulares vacías de contenido y llenas de prestigio social, y nadie pondría en duda —nadie, al menos, en el Foreign Office— que seguirá con nosotros por los siglos de los siglos. Con un temperamento feliz y un hogar agradable que comparte con Lady Woodhouse y sus variados retoños, parece reunir muchas de las mejores bendiciones de la vida. De hecho, lleva viviendo cerca de cuarenta y cinco años en este mundo sin nada apenas que le haya causado agitación o molestia alguna».


En el relato Al día siguiente ya no se puede se desvelarán las despreocupaciones recurrentes de nuestro representante en la Cámara de los Lores.

4 comentarios:

  1. Interesante James Algernon,buena idea el ir presentándonos a los personajes, porque así, conocemos sus vidas más de cerca.
    Un abrazo

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    1. Muchas gracias por la opinión y el comentario, Susana.
      Seguiré adelante con la idea.
      Un saludo.

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  2. ¿Por qué tengo la sensación de que a este hombre se le va a acabar La Paz dentro de poco?
    Un saludo

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    1. Bueno, sólo en parte. Nada grave. Cosas de abogados y plazos que finalizan. O nada que no pueda curar rápidamente un negroni preparado por el barman del club...
      Gracias por su visita, Norah Bennet.

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